TODOS LOS HOMBRES DEL PRESIDENTE

Todos los hombres del presidente es una película que refleja al igual que el hecho y que el libro en el que se basa, el derecho a la libertad de expresión. Refleja el convencimiento de dos periodistas de que no hay democracia sin libertad.
Es una historia en la que vemos como el periodismo de investigación sufre de grandes dificultades para destapar la verdad por los problemas que tienen con las autoridades del estado. Vemos como el poder tiende a corromperse y por tanto a ocultar su corruptela. Pero un grupo mediático es consciente de la importancia de abrir el camino a la verdad y lucha con todas sus fuerzas contra la censura que se le pretende imponer y todo gracias a los dos periodistas que se dejan la piel en la investigación. Los periodistas del Washington Post Bob Woodward y Carl Bernstein se apropiaron de la historia y la mantuvieron a pesar de las dudas, los desmentidos y el desaliento. Sus descubrimientos desencadenarán el llamado «caso Watergate», que provocó la dimisión del presidente Richard Nixon.

En el Edificio Watergate las luces se encienden y cuatro ladrones son detenidos en el acto. Aquella noche unas revelaciones provocadoras, sacaron al Presidente de los Estados Unidos de su despacho.

Se trata de una película llena de intrigas y con mucha historia, la historia de dos intrépidos reporteros que se atrevieron a contar la historia de lo sucedido, no solo destapó un escándalo de espionaje que implicaba a la Casa Blanca y al propio presidente de los Estados Unidos Nixon sino que también, evidenció los desesperados intentos del presidente Nixon por entorpecer la investigación judicial.

La investigación desenmascara toda una conspiración, que implica para Bernstein y Woodward el ocultar todas sus fuentes, no sólo a «Garganta Profunda» (llamado así por una muy popular película pornográfica de aquel entonces), sino a empleados y ex empleados de la Casa Blanca y del partido Republicano. Les llevó a recurrir a métodos cuestionables para el común de la gente y a mentir para preservar la fuente y sonsacar información a personas de los niveles más dispares.

La producción de la película, debido a su duración, hizo un recorte espectacular de  sus últimas secuencias, y solucionó, relatando con imágenes de teletipo, los últimos momentos de la historia.

La película es sobria y austera. El guión de William Goldman, un clásico de la escritura cinematográfica, huye de las frases lapidarias para apoyar el valor moral de sus protagonistas en su comportamiento durante todo el metraje, aunque no rehúye el hecho de reflexionar, no sólo sobre las piedras angulares de la democracia, sino sobre los rasgos que caracterizan a un periodismo serio y de calidad.

Woodward y Bernstein

Mientras trabajaban como reporteros en The Washington Post, Bob Woodward y Carl Bernstein, entre 1973 y 1974, dieron con las claves del escándalo Watergate, tiraron de los hilos, investigaron el caso de escuchas telefónicas, allanamiento y robo de una sede del partido demócrata sita en el edificio Watergate, en Washington, hicieron un excelente seguimiento periodístico y sacaron a relucir uno de los asuntos más sucios de la política de EEUU. Concluyeron que el presidente Richard Nixon estuvo al corriente de la operación, si no la inspiró, lo que éste, en un principio, negó categóricamente. A causa de sus acusaciones, sin embargo, varios altos cargos de la Administración dimitieron o fueron detenidos y el mismo presidente, antes de ser sometido a juicio por perjurio, presentó su dimisión, caso insólito en la historia del país.

Ambos periodistas ganaron el premio Pulitzer de periodismo de investigación gracias la brillante investigación que llevaron a cabo y que debido a su gran peligrosidad les podría haber costado la vida, debido a las constantes amenazas que sufrieron a lo largo de la investigación.

Garganta profunda:

Fue «número dos» del FBI hasta 1973, Mark Felt. Guardó su secreto de ser «Garganta Profunda», hasta 2002, año en que se lo contó a su hijo Mark. Le pidió que no se lo dijese a nadie y le explicó que el hecho de ser «Garganta Profunda» no era algo de lo que podía estar orgulloso.

La identidad de Garganta Profunda ha sido uno de los misterios periodísticos mejor guardados de todos los tiempos. Woodward y Bernstein, a pesar de las grandes presiones que sufrieron, insistían en que no la revelarían hasta que el propio Garganta Profunda falleciera. Sin embargo, una vez que el propio Felt reveló su identidad, a los 91 años, Woodward, Bernstein y el antiguo editor ejecutivo del Post, Ben Bradlee, confirmaron que Felt fue el contacto que reveló la información sobre el caso Watergate.

Las escenas en las que garganta profunda a parece se realizan siempre en un gran garaje, un lugar oscuro en el que poder esconder su identidad, un lugar oscuro y escondido. Su imagen va siempre en el film asociada a la imagen de la nocturnidad con unos fuertes contrastes de luces y sombras que evitan que se le vea con nitidez.

Garganta profunda evitaba todo tipo de contacto con el periodista, salvo el estrictamente necesario para poder quedar con él en un lugar, lo hacían a través de periódicos y banderas, estos objetos cotidianos se muestran en el film de una manera que no muestran su verdadera utilidad o su verdadero fin, son objetos que pasan desapercibidos a los ojos del ser humano pero que para estos dos personajes tienen un gran significado una importancia muy alta.

Ese sentimiento de miedo por parte de las fuentes a desvelar los verdaderos secretos se puede apreciar claramente en una escena en la que los periodistas acuden a obtener información de una mujer que trabaja para la administración del presidente Nixon, a la mujer se le ve nerviosa y eso lo podemos apreciar en la gestualidad de la misma, se encuentra nerviosa y desprotegida en su propia casa, mira alrededor, incluso pasea su vista por la ventana, por si alguien a quien pudiese delatar se hallase oculto tras los cristales.


Al comienzo del film ambos protagonistas se llevan mal, su relación no es la idónea para trabajar conjuntamente en el trabajo periodístico de día a día. Pero poco a poco a lo largo de la primera parte del film vemos como ambos van aproximándose el uno al otro hasta formar una unión entre ambos que les permitirá trabajar juntos por una causa común.

Vemos su mala relación del comienzo del film sobre todo a través de gestos que se procesan el uno al otro. Es muy interesante la escena del comienzo de la película cuando Bernstein le corrige los textos periodísticos a Woodward, lo cual ofrece al espectador un momento un tanto cómico, puesto que Woodward en cierto modo se siento agredido en su orgullo periodístico.Ambos personajes son muy diferentes en cuanto a personalidad se refiere, pero esa diferencia entre ambos causa esa gran química en la gran pantalla, que dos grandes actores como Robert Redford y Dustin Hoffman dejan bien plasmado.

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